Consejos para tener sexo en la playa


Consejos para tener sexo en la playa

Durante los meses de más calor tener sexo en la playa se convierte en toda una tentación…pero ¿cómo hacerlo sin que sea molesto?

No hay duda de que el agua salada y la arena no son precisamente los mejores amigos de nuestras partes íntimas, pero es posible disfrutar de un encuentro muy pasional en plena playa sin que sea para nada molesto, y aquí te explicamos cómo conseguirlo siguiendo estos consejos.

  • Protégete de la arena ya que puede resultar muy molesta al frotarse contra tu piel en ciertas posturas sexuales. Lo mejor para hacerlo es conseguir una manta o toalla muy grande que permita que ambos estén cómodos y puedan disfrutar de mayor libertad.
  • Tener sexo dentro del mar es una idea tentadora, pero deberás saber dos cosas muy importantes al hacerlo: los condones de látex y el agua no son compatibles, y dentro del mar resulta muy difícil lubricar, por lo que la penetración no es tan placentera. Sin embargo la idea de que puedan ser descubiertos hace todo más excitante, lo que puede conducirlos a un divino orgasmo.
  • Un lubricante íntimo será el aliado perfecto para el sexo en la playa, ya que es probable que no dispongan de todo el tiempo que desean para el coito. El lubricante permitirá que las penetraciones sean mucho más suaves y placenteras.
  • No escatimen en jugueteos sexuales. Masturbarse mutuamente con disimulo  o estimular sus zonas erógenas mientras están en el agua o fuera de ella, puede ser muy divertido y  además los ayudará a aumentar la excitación para que cuando llegue el momento de penetrar lo disfruten al máximo.
  • Recuerden que aunque tener sexo en la playa a plena luz del día es muy tentador, si no están en una playa solitaria lo mejor es esperar a que la gente se marche, de lo contrario corren el riesgo de que alguien los descubra y los haga pasar un mal rato.

Otra alternativa es comenzar con jugueteos en la playa y acabar con un encuentro divino y pasional en casa, para poder hacerlo como te apetece sin ningún riesgo.

Fuente www.tapersexbarcelona.com

Arpegios eróticos: cómo la música influye en la sexualidad


Por: Dr. Ezequiel López Peralta

 

La relación entre la música y la sexualidad es muy cercana. Muchas parejas cuando están preparando el escenario sexual lo primero que hacen es colocar sus canciones más “motivadoras” para el encuentro. Y definitivamente la música tiene varias ventajas a la hora de pensar en el placer compartido. En primer lugar genera una sensación de particular intimidad, como si esos sonidos nos aislaran del mundo externo. Además, a muchas personas con dificultades para dejarse llevar por sus deseos sexuales o los impulsos de su cuerpo, les viene muy bien conectarse con la música y a partir de ahí dejar que la energía sexual fluya. También sabemos que especialmente determinados ritmos y estilos musicales movilizan energías sexuales y producen particulares sensaciones en diferentes zonas del mapa erógeno en hombres y mujeres. Finalmente, cuando tenemos pensamientos negativos o distractores que perturban el camino al placer, la música nos permite centrarnos de nuevo en nuestro cuerpo para luego abrirnos a otras sensaciones.

 

La pregunta es: ¿existe una música sensual? En los últimos tiempos han proliferado diferentes discos que se promocionan como música para hacer el amor, y que en realidad son versiones electrónicas de viejos temas clásicos muy sugerentes, o canciones chill out. Es cierto que algunos géneros musicales están bastante relacionados con el romanticismo y la seducción: el blues, el jazz, el bossa, los boleros, las baladas, la música clásica, la música “ambient”, el tango. Otros ritmos son más sexuales (quizás no tan eróticos), como es el caso de la lambada, o hasta el mismo reggaetón que puede ser atractivo sobre todo entre los más jóvenes. Pero definitivamente las preferencias son muy particulares y dependen de la edad, el estilo personal y las experiencias que vivimos.

 

Incluso creo que cada momento del acto sexual podría tener su propia música: unos boleros románticos, un blues acariciante o unas baladas sugerentes para la seducción de los comienzos. Una pieza de música clásica con todos sus instrumentos o un rock con la guitarra distorsionada y la batería a mil cuando el ritmo del coito se torna casi furioso. Una música lounge suave o un tango electrónico para los mimos post-coitales. El problema es que resulta algo incómodo cambiar de “track” en ese momento.

 

En el sexo hay mucho de exploración (propia y con la pareja), de creatividad, de variantes eróticas, y la música forma parte de esa compleja sinfonía de placer. La propuesta es aprovechar al máximo las bondades del sentido del oído, por lo tanto no centrarnos solamente en el tacto y la vista que son los dos sentidos preponderantes en nuestra cultura.

 

Fuente discoverymujer.com

 

Cómo funciona la atracción sexual


¿Por qué sentimos atracción sexual hacia alguien, es decir, cuál es el detonante? Los mecanismos de la atracción sexual son un misterio y muy subjetivos para cada uno de nosotros

Cuadro de Eugen de Blaas The Flirtation

Pero va más allá de lo física ya que dicha atracción  surge también a través del bienestar, del olor, y de la confianza que nos inspira alguien.

Los estímulos visuales, el olor de una persona, su voz, su tacto, sus gestos son factores clave a la hora de sentir deseo sexual por alguien. Por lo general, se utiliza la palabra química para eludir a este concepto de atracción sexual cuando dos personas sienten que conectan de alguna manera y, la atracción en este sentido es fundamental.

CÓMO FUNCIONA EL JUEGO DE LA ATRACCIÓN SEXUAL

El físico juega un papel crucial en la atracción sexual y de hecho,  de forma inconsciente, solemos hacer un análisis del rostro ya que la simetría de la cara guarda relación con el atractivo sexual. Una vez que te acercas a la otra persona por esta conexión inicial, el sentido del olfato juega un papel importante y el tono de voz también resulta estimulante a la hora de desencadenar la atracción sexual.

El físico no sólo se refiere al atractivo de una persona. Sus gestos, la forma de expresarse y de moverse también son elementos claves para que pueda surgir una atracción sexual entre dos personas. Del mismo modo, el contacto físico es un detonante más, ya que el tacto, tocar la mano, acariciar la cara, cogerle del brazo, agarrar con firmeza la cintura o dejar rodar los dedos por la espalda,  son clave para suscitar la química.

Por tanto, la atracción física y el deseo hacia una persona son indicios de que se ha establecido el primer contacto visual  y físico con éxito, condicionantes para querer compartir relaciones sexuales con alguien. No obstante, la atracción sexual no garantiza que haya conexión erótica con esta persona ya que igual que pueden funcionar a la perfección en la intimidad, pueden tener gustos diferentes en cuanto a prácticas sexuales, inseguridad o inexperiencia en la cama que hagan caer en saco roto el tonteo previo entre dos personas.

Fuente cosasdesexualidad.com