Arpegios eróticos: cómo la música influye en la sexualidad


Por: Dr. Ezequiel López Peralta

 

La relación entre la música y la sexualidad es muy cercana. Muchas parejas cuando están preparando el escenario sexual lo primero que hacen es colocar sus canciones más “motivadoras” para el encuentro. Y definitivamente la música tiene varias ventajas a la hora de pensar en el placer compartido. En primer lugar genera una sensación de particular intimidad, como si esos sonidos nos aislaran del mundo externo. Además, a muchas personas con dificultades para dejarse llevar por sus deseos sexuales o los impulsos de su cuerpo, les viene muy bien conectarse con la música y a partir de ahí dejar que la energía sexual fluya. También sabemos que especialmente determinados ritmos y estilos musicales movilizan energías sexuales y producen particulares sensaciones en diferentes zonas del mapa erógeno en hombres y mujeres. Finalmente, cuando tenemos pensamientos negativos o distractores que perturban el camino al placer, la música nos permite centrarnos de nuevo en nuestro cuerpo para luego abrirnos a otras sensaciones.

 

La pregunta es: ¿existe una música sensual? En los últimos tiempos han proliferado diferentes discos que se promocionan como música para hacer el amor, y que en realidad son versiones electrónicas de viejos temas clásicos muy sugerentes, o canciones chill out. Es cierto que algunos géneros musicales están bastante relacionados con el romanticismo y la seducción: el blues, el jazz, el bossa, los boleros, las baladas, la música clásica, la música “ambient”, el tango. Otros ritmos son más sexuales (quizás no tan eróticos), como es el caso de la lambada, o hasta el mismo reggaetón que puede ser atractivo sobre todo entre los más jóvenes. Pero definitivamente las preferencias son muy particulares y dependen de la edad, el estilo personal y las experiencias que vivimos.

 

Incluso creo que cada momento del acto sexual podría tener su propia música: unos boleros románticos, un blues acariciante o unas baladas sugerentes para la seducción de los comienzos. Una pieza de música clásica con todos sus instrumentos o un rock con la guitarra distorsionada y la batería a mil cuando el ritmo del coito se torna casi furioso. Una música lounge suave o un tango electrónico para los mimos post-coitales. El problema es que resulta algo incómodo cambiar de “track” en ese momento.

 

En el sexo hay mucho de exploración (propia y con la pareja), de creatividad, de variantes eróticas, y la música forma parte de esa compleja sinfonía de placer. La propuesta es aprovechar al máximo las bondades del sentido del oído, por lo tanto no centrarnos solamente en el tacto y la vista que son los dos sentidos preponderantes en nuestra cultura.

 

Fuente discoverymujer.com

 

¿Influye la crisis en el deseo sexual?


Pareja

Según algunas teorías las preocupaciones afectan negativamente el deseo sexual.


Tiempo de crisis es sinónimo de tiempo de cambios. Y cuando la crisis económica arrecia, la gente comienza a reducir sus gastos, eliminar de la lista de compras todo aquello que no sea estrictamente necesario, racionar las salidas, en fin… recortar por donde se pueda hasta que pase el temporal.

Consciente e inconscientemente nuestra conducta sufre alteraciones. Y en el ámbito de la intimidad los cambios también se hacen notar. ¿Pero de qué manera nos afecta la incertidumbre económica en el terreno sexual? ¿Aumenta o disminuye nuestro apetito por el sexo?

 Los momentos de estrés pueden despertar sentimientos de atracción, sencillamente, uno está más susceptible
Helen Fisher, de la Universidad Rutgers

Según la profesora Helen Fisher, de la Universidad de Rutgers, en Estados Unidos, el estrés provocado por las preocupaciones en torno al dinero y el temor a quedarnos sin trabajo en particular eleva los niveles de dopamina en el cerebro, una sustancia química asociada con el amor romántico.

“Los momentos de estrés pueden despertar sentimientos de atracción, sencillamente, uno está más susceptible”, dice Fisher.

Como señala Susan Quilliam, experta en relaciones humanas y colaboradora de la BBC, las teorías de Fisher están basadas en un clásico estudio de Dutty y Aron llevado a cabo en 1974, en el que un grupo de hombres demostró sentir una mayor atracción por una mujer guapa cuando se encontraba cruzando un puente peligroso.

Información recogida recientemente -aunque de orden mucho menos académico- añade Quilliam, parece sustentar la proposición de Fisher.

Tienda de productos sexuales

Las ventas en las tiendas de productos sexuales aumentaron tras la crisis.

Sitios para buscar pareja por internet como eHarmony y Match.com reportaron un gran incremento del tráfico -de hasta un 20%- después de que se desató la crisis financiera y las tiendas de productos sexuales desde Ámsterdam hasta Nueva York, pasando por China, han aumentado sus ventas.

Hasta aquí, la teoría parece funcionar: tiene sentido que en momentos en que la gente está agobiada por las preocupaciones financieras busque refugio en la conexión con otro ser humano, o en el placer que provoca el contacto físico con el otro.

Todo lo contrario

 Al final, es más probable que tengan menos ganas de mantener relaciones sexuales al terminar un largo día 
Denise Knowles, Relate

Sin embargo, señala Quilliam, hay quienes argumentan exactamente lo contrario y la explicación también parece extremadamente lógica.

Denise Knowles, terapeuta sexual de la organización Relate, en el Reino Unido, dice que “la incertidumbre económica puede crear ansiedad en la gente”, sobre todo si a esto se le suma la posibilidad perder el empleo y tener que buscar otro, o por ejemplo, trabajar más horas para compensar la pérdida del trabajo de la pareja.

“Al final, es más probable que tengan menos ganas de mantener relaciones sexuales al terminar un largo día”.

Por otra parte, añade Quilliam, la autoestima suele caer en épocas de recesión, particularmente la de aquellos que pierden su fuente de trabajo. Igualmente, disminuye el respeto por la pareja que tiene menos éxito, desde el punto de vista económico.

Sí, pero más tarde

Una teoría que combina de algún modo las dos anteriores es la que propone el sexólogo argentino Doctor Juan Carlos Kusnetzoff, que si bien considera que la crisis económica impacta el sistema psíquico produciendo estrés, y por ende una baja en el deseo sexual, esto ocurre no de manera inmediata sino a más largo plazo

Pareja

Según Kusnetzoff el impacto de la crisis las parejas lo sienten más tarde.

Kusnetzoff lo define como “una moratoria”, es decir, “es raro que el estrés deje heridas de forma inmediata. El estrés se hace sentir con el correr del tiempo, con el correr de los meses y llega hasta tres años posterior al impacto inicial”.

“A medida que pasa el tiempo” añade el experto, “los cambios en el deseo sexual se manifiestan no sólo en la disminución de la frecuencia o de las ganas de tener relaciones sexuales, sino que lo que se va perdiendo es la espontaneidad del deseo”.

Pero el caso es que no solamente los cambios se manifiestan más tarde sino que además, “muchas parejas utilizan la relación sexual como un ansiolítico natural, es decir, tienen relaciones sexuales inclusive más intensas que antes, en un intento natural, casi desesperado -como en la guerra, o la posguerra cuando aumenta muchísimo el índice de nacimientos- porque la angustia hace que intentemos juntarnos con el sexo opuesto para abrazarnos, besarnos y acariciarnos”, señala Kusnetzoff.

 Las mujeres son más sensibles, la mujer es hormono-sensible mientras que el hombre es hormono-resistente. Un susto, un acontecimiento inesperado para una mujer, le atrasa o adelanta la mensturación. En cambio, no ocurre algo similar en el hombre 
Doctor Juan Carlos Kusnetzoff, Sexólogo

Otro aspecto que rescata el experto es que las mujeres y los hombres no se ven afectados de la misma manera.

“Las mujeres son más sensibles, la mujer es hormono-sensible mientras que el hombre es hormono-resistente. Un susto, un acontecimiento inesperado para una mujer, le atrasa o adelanta la menstruación. En cambio, no ocurre algo similar en el hombre”, asegura el experto.

Y eso, “independientemente de si la mujer o el hombre es quien sostiene la economía del hogar”.

Fuente bbcmundo.com

Sedúcela sin decir una palabra


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Hablar es importante, tener un buen léxico y expresarnos adecuadamente nos hace hombres serios. No obstante, cuando se trata de seducir a una mujer, algunas veces la comunicación no verbal logra cosas que, si intentas adaptarlas en palabras, podrían no resultar tan bien. El mejor ejemplo es la mirada: establecer una conexión exitosa con sus ojos te hará obtener su número telefónico casi instantáneamente.

Es por eso que debes prestar atención a estos mandamientos, porque hasta Don Juan se quedaba a veces sin palabras:

 

Primero: Que tu vestimenta diga lo mejor de ti

Ella no te conoce, pero te ve. Y mientras tú, como persona, eres para ella una incógnita, los primeros códigos para descifrarte los impone tu presentación, tu vestimenta. Y es la realidad, nuestra ropa dice mucho de nosotros durante una primera impresión. Por eso hay que vestirse siempre como un tipo serio.

 

Segundo: Haz de la fluidez tu mejor aliada

Y si no hablamos de fluidez verbal, entonces nos referimos a fluidez corporal, a evitar la rigidez inexpresiva. Ante esos ojos desconocidos, pero intrigantes, tú debes lucir seguro de ti mismo con cada movimiento, pero con naturalidad, de manera casual, amena: debes demostrar que te sientes cómodo contigo mismo y dentro del entorno.

 

Tercero: Con coraje, sostén la mirada

Lo explicamos en la introducción, el contacto visual es clave entre dos desconocidos para probar su atracción. Una mirada huidiza hará que ella tenga una determinación clara: no seguir hablando contigo. Aleja el miedo y las inseguridades, porque si no estas se delatarán en tus ojos.

 

Cuarto: Con determinación, mantén la sonrisa

Sí, a Clint Eastwood le funciona tener el ceño fruncido siempre. Pero te tenemos una noticia: no eres Clint Eastwood, ni tu vida es un western. Mejor anímate a mostrarle tu sonrisa a esa doncella que acabas de ver en el bar. Romperás el hielo y, a partir de allí, puedes darle rienda sueltas a las palabras. Ahora bien, sin excederte, tampoco quieres ser el Joker.

 

Quinto: La sutileza, otra gran aliada (sobre todo al tocarla)

Son muchos los estudios que demuestran el poder del contacto físico. Un toque gentil entre el hombro y el codo al inicio de la conversación refuerza la cercanía y facilita la conversación. Rompe el muro que se suele levantar en un primer encuentro.

 

Sexto: Usa el perfume de manera adecuada

Para ellas, un hombre atractivo huele bien. Punto final. Por eso debes tomarte el tiempo para escoger una fragancia adecuada a tu Ph, que constituirá una parte esencial de tu presencia.

Y, a la hora de esparcirte el perfume, no debes excederte.

 

Séptimo: Mantente tranquilo… pero nunca dejes de tomar las riendas

Respira, mantén la calma, no estás librando la tercera guerra mundial, es solo una chica que quieres conocer mejor. El estrés no te ayudará. Es importante dejar las cosas fluir. Pero, al mismo tiempo, las riendas las debes llevar tú: toma la iniciativa, busca primero su mirada, sonríele, sácala a bailar, invítale un trago y, finalmente, invítala a tu casa.  

Fuente untiposerio.com